Los jugadores de un equipo deberán utilizar uniformes de juego, sino no se les permitirá jugar por el árbitro.
Cuando se interrumpe el juego, el capitán del equipo o el entrenador tiene derecho a levantar la mano para ofrecer su protesta al árbitro y una pregunta sobre la interpretación de las normas. La decisión del árbitro es definitiva. Las protestas, en su caso, se tratan de acuerdo con el calendario de la Competición, cuando el partido ha terminado. La decisión final corresponde a los tribunales de arbitraje de la Competición.
